El gato apestoso y otras notas casuales de la marginalia medieval
Si quisieramos averiguar quién inventó las notas al margen de los libros, seguramente tendríamos que admitir que esos escritos, a veces casuales, a veces orgánicos con la obra misma, a veces reflexiones al paso sobre el texto, o simples garabatos espontáneos, están en los libros desde su nacimiento. La especialidad que los estudia se llama genéricamente "Marginalia" y podemos dividirla de manera general entre la marginalia medieval y la marginalia moderna. Está claro que existe una lógica y extendida resistencia a aceptar como una práctica deseable que alguién escriba algo en los bordes de los libros, pero también es cierto que es una costumbre que muchas veces opera como cápusla del tiempo y hasta como el destello del pensamiento de un lector cualquiera que no tuvo mejor idea que dejarnos una opinión no solicitada. Pero en la Edad Media escribir, dibujar, iluminar, o colorear en los márgenes librarios era un arte que mejoraba el producto, haciéndolo más delicado y deseable p...