Más censura en las bibliotecas norteamericanas


Hace un tiempo escribimos aquí el preocupante avance de la censura detectada en muchas bibliotecas escolares norteamericanas. Y parece que pese a las denuncias y los reclamos para que esto no suceda, se siguen sacando libros de los anaqueles en búsqueda de una extraña limpieza ideológica.

Ahora el turno para ponerse en el centro de esta polìtica de silenciamiento le ha llegado al estado de Florida (EE.UU.), más precisamente al condado de Manatee, donde se ha ordenado el retiro de todos los libros de las bibliotecas ubicadas en las aulas. Dichas estanterías contienen material sugerido o aportado por los propios docentes, a los cuales ahora se les impone sacarlos bajo la amenaza que, de no hacerlo, enfrentarán cargos criminales en la justicia.

De acuerdo a la resolución del condado, los únicos libros permitidos serán aquellos que autoricen las bibliotecarias o bibliotecarios del distrito. Es decir que para liberar el acceso de los estudiantes a las bibliotecas de las aulas, primero se deberá confrontar cada uno de sus libros con el catálogo de la biblioteca del distrito. Si el libro está disponible allí, eso significa que fue aprobado por un profesional y puede volver a estar disponible para los estudiantes. En cambio, los libros que NO se encuentren en el catálogo oficial deberán ser evaluados y aprobados individualmente por un/a bibliotecario/a. 

Este trámite aparece como muy complejo y lento, en especial porque muchas escuelas carecen del personal que pueda realizar un trabajo que se presenta como engorroso, por lo tanto los maestros y maestras han decidido retirar todos los libros de sus aulas o bloquear el acceso a las estanterías hasta que sean verificadas.

La nueva política ¿educativa? es parte de un esfuerzo por cumplir con las leyes y regulaciones defindas en marzo del 2022, por el gobernador republicano Ron DeSantis, y está basada en la premisa, promovida por grupos de defensa de la derecha, de que los maestros y bibliotecarios usan libros para "adoctrinar" a los estudiantes con ideas de izquierda

Se espera que esta situación se replique en todo Florida porque se trata de una orden ejecutiva, que incluso ya es respaldada por un curso de capacitación específico para quienes deberán llevar adelante la selección bibliográfica... o digamos mejor, la censura.

Esta situación es doblemente preocupante, en primer lugar porque se trata de una ofensiva contra los libros que no cesa, pero además porque se lleva adelante en un país central, a donde muchos miran para "inspirarse" en politicas que luego serán replicadas en la periferia.

Fuente: https://popular.info/p/florida-teachers-told-to-remove-books

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